Las palabras de
Jesús fueron descendiendo en el alma de los oyentes como la
nieve que va cubriendo poco a poco los árboles y los
campos...y continuó “el que coma este pan vivirá para
siempre”.Todos los que estaban en la sinagoga de Cafarnaum
oyendo al Maestro quedaron en silencio. Las almas sencillas
y de buena voluntad estaban sorprendidas con estas
afirmaciones y creían en ellas “a medias” porque nunca les
había hablado así ningún enviado de Dios. Sin embargo no
faltaron rechazos a la persona de Cristo por gente incrédula
y de mala voluntad y hasta hubo quienes abandonaron el lugar
Jesús entonces se dirige a sus apóstoles y
les dice: ¿ también vosotros quereis marcharos?...Le
respondió Simón Pedro: Señor, a quien iremos tú tienes
palabras de vida eterna y nosotros creemos y sabemos que tú
eres el Santo de Dios. (Jn. 6,58..71)
Y aquí un pequeña
interrupción para desearles a todos una Feliz Navidad y un
año 2005 lleno de bendiciones y paz. El Niño Dios que hemos
recibido este año es el mismo que nos ha estado hablando
acerca de su cuerpo y de su sangre. Espero que sigamos
escuchando sus palabras llenas de amor.