En el último volante de la Sta. Misa hablamos
– en el párrafo último – de los grandes deseos de Jesús de
que formáramos con El un solo cuerpo. Y esto es lo máximo,
lo más hermoso que nos puede acontecer.
S .Pablo les dice a los Romanos: “ Fuimos
sepultados con El por el bautismo...y al igual que Cristo
fue resucitado de entre los muertos, también nosotros,
porque si nos hemos hecho una misma cosa con El por una
muerte semejante a la suya también lo seremos por una
resurrección semejante....”(l Rom. 6, 3-6)
Esta realidad de que nos habla S. Pablo no
es mas que el primer paso hacia lo lo que deseaba Jesús, yo
soy la vid vosotros los sarmientos. (Jn. 15,5) El tuvo como
objetivo durante toda su vida unirnos a El no importa lo que
importara, y por eso sufrió, y se entregó a la muerte para
resucitar y resucitarnos a nosotros
Cuando asistimos a la Sta Misa y lo
hacemos conscientemente participamos también de su
sacrificio en la cruz y llegamos a esa unión maravillosa con
Cristo, “ Yo soy la vid, ustedes los sarmientos....”que
empieza en el bautismo y recibe toda la plenitud de la
vida en la Santa Misa a la hora de la Comunión.
( Continuará... )