Como recordábamos en el número 25 de esta
serie de “hojitas de la Sta. Misa”, los primeros cristianos
celebraban la Eucaristía de una manera entusiasta y alegre
en la que nos faltaban la palabra de Dios, la Consagración y
la Comunión.
Actualmente la Misa ya tiene cierta
estructura según el rito latino para conservar la unidad en
toda la Iglesia y para que nos sintamos un solo cuerpo con
Cristo en todas las partes de mundo. A eas partes
importantes de la Misa –Palabra de Dios, Consagración y
Comunión- se les han añadido ciertas oraciones, moniciones y
cánticos para que toda la concurrencia participe. Y esto lo
necesitamos en nuestro ambiente actual porque no es ni de
lejos el ambiente que vivían los primeros cristianos.
Para ellos la novedad de la religión que
habían abrazado y el conocer de cerca a los apóstoles que
habían convivido con Cristo, hacían que en esas reuniones,
todos estuvieran en cuerpo y alma pendientes de la palabra
de Dios que les servía para conocer mejor al Salvador y para
irse transformando en hijos de Dios Y si añadimos a esto las
explicaciones de los mismo apóstoles, todo contribuía para
sentirse fervorosos y acercarse a recibir el Cuerpo del
Señor.
Así podemos imaginar las reuniones de los
primeros cristianos….. (continuará)