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"EL
MALESTAR DE LA MEDICINA MODERNA"
Por el
Dr. Ignacio Lee Santos.
Por:
Dr. Ignacio Lee Santos.
Son pocas la ciencias que
pueden presumir de tener todos los avances tecnológicos como
los que ha logrado la medicina, que sin duda a sido una de las
ciencias privilegiadas en recibir tantas y tantas aportaciones
tecnológicas que han hecho que revolucione en forma acelerada
en la búsqueda del progreso en beneficio del hombre.
Este progreso se acelero con el descubrimiento en 1929 de
la penicilina por el científico Flemming y a raíz de entonces
un sinfín de descubrimientos que en la actualidad han
fortalecido el diagnóstico médico con la llegada de los
radioisótopos, el radioinmunoanálisis, la tomografía
computarizada, el radio láser y
los microchips.
A la vez el arsenal terapéutico de que se dispone cuenta
con antibióticos que con mucho superan al espectro de la
fabulosa penicilina de principios de siglo, radioterapia y
quimioterapia de primera línea y técnicas quirúrgicas por demás
sofisticadas.
Cuando vemos las cosas así es difícil pensar que alguna
enfermedad seria insuperable o intratable, pero paradójicamente
nuestras realidades son otras y se manifiestan así:
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El
desarrollo científico de la medicina ha sido superior al
desarrollo social de los pueblos y con ello nos encontramos
con una medicina con un alto poder de resolución pero con
costos muy elevados que hace selectiva a la gente con
recursos económicos o bien a los afiliados a las
instituciones de salud.
-
El
enfoque de la medicina hacia el hombre a sido exclusivamente
al aspecto biológico, olvidándose del lado social y mental
del individuo, olvidándose de su medio ambiente y con ello
se ha encargado de producir un grupo de población cuya
característica es la de estar crónicamente enferma.
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Es
evidente que la medicina se ha olvidado del medio ambiente y
de los estilos de vida de la gente y así nos encontramos
con enfermedades infecciosas como las diarreas, los
problemas respiratorios, las parasitósis que
desafortunadamente afectan mas a la población infantil que
merman su crecimiento, su desarrollo, sus defensas; y cabe
aclarar que el niño afectado de alguno de estos problemas
presenta entre 6 u 8 episodios de estas enfermedades en el
lapso de un año y en donde la medicina está limitada ya
que mas que nada están ligados a factores del medio
ambiente y con ello se vuelven pacientes crónicamente
enfermos.
Y que decir de los estilos de vida desordenados de mucha
gente, esto también ha modificado la morbilidad y aumentado la
incidencia de enfermedades como la gastritis, la cirrosis, el cáncer
pulmonar, el infarto al miocardio, la patología traumática, y
la hipertensión, entre otras.
Y finalmente nos encontramos con las llamadas
enfermedades crónicas degenerativas las cuales tienen la
característica de presentarse en edad avanzada y entre las que
tenemos la diabetes, la hipertensión, la enfermedad articular
degenerativa y los problemas tumorales malignos; hacia muchas de
estas enfermedades se tienen tratamientos de control , mas no de
curación definitiva y desafortunadamente aquí nos encontramos
con un grupo de enfermos que conocen muy poco de su problema que
se descontrolan fácilmente y con ello permiten la aparición
temprana de complicaciones muchas veces mortales y así nos
encontramos con
mayor promedio de vida, pero sin calidad de vida.
Estas situaciones requieren su análisis y es imperioso
que las instituciones y los profesionales de la salud uniformen
criterios que no divorcien al hombre de su ambiente promuevan la
educación y el fomento a la salud, estudien al hombre en todas
sus esferas. Este es el momento para los directivos capaces que
comprendan estas situaciones que sepan interrelacionarse dentro
del sector salud, que sean capaces de hacerse escuchar en las
instituciones y apoyen a las autoridades con asesoría necesaria
para promover una ciudad con crecimiento ordenado y con una
población sana y productiva.
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