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"Hacia la Planeación Estratégica como una Visión de
futuro"
Por el Dr. Ignacio Lee Santos.
Rumbo...rumbo..es una palabra que con frecuencia
escuchamos al marinero en lo mas alto del mástil, cuando en
alta mar su barco va navegando, todos sus compañeros están
atentos al rumbo, es espera de la señal que permita saber a
donde habrá de dirigirse para no perderse en la inmensidad del
mar....
En un mundo globalizado como el del siglo XXI, el conocimiento
se convierte en un motor fundamental para el avance,
teniendo como medio
la comunicación y la información.
Si una empresa o institución quiere ser vanguardista, necesita visión
y liderazgo que le permita poder navegar en aguas agitadas y
en medio de una gran competitividad.
Para ser una organización líder en medio de la competencia
necesita ser productiva, eficiente, rentable y de calidad,
para lograrlo requiere planear su futuro en una forma
satisfactoria, con amplio conocimiento
del mercado y buscando ofrecer productos que generen alto grado
de satisfacción en sus clientes. Al final de cuentas las
guerras de este tiempo no son con armas letales y mortíferas,
sino a través de productos de calidad total, bajo costo, en
tiempo y con clientes cada vez mas satisfechos y con nuevas
necesidades por atender.
La búsqueda de la calidad total se convierte en un paradigma de
nuestro tiempo, y la planeación estratégica se convierte en
una herramienta fundamental para lograrlo, que de entrada
requiere una visión que de rumbo y claridad en el futuro,
de una misión que proporcione a todos los empleados una
razón de ser en base a principios,
valores, normas y estrategias.
La planeación estratégica también requiere un diagnostico
de la organización que viendo al interior de ella seria
reconocer cuales son sus fuerzas y cuales son sus debilidades.
Reconocer sus fuerzas a través de su capital humano, de
su estructura organizacional, su infraestructura física,
finanzas sanas, tecnología de punta y procesos exitosos...
Estar al tanto de sus debilidades
como marcos gerenciales obsoletos y retrógrados con
estructura vertical, toma de decisiones sobre ocurrencias y sin
información precisa, departamentos que funcionan como islas,
empleados desmotivados y sin rumbo, donde abundan los jefes,
pero no se ven lideres por ningún lado, donde se trabaja para
lo urgente mas no para lo realmente importante...
Y en lo externo conocer su entorno para identificar
oportunidades y evitar amenazas.
Identificar oportunidades a través del conocimiento del
mercado, de la competencia, del comportamiento de la economía,
las necesidades, su dimensión y en donde se encuentran.
En contraparte estas mismas variables en otras circunstancias
pueden representar amenazas.
Una vez al tanto de cuales son fuerzas y debilidades o cuales
representan oportunidades o amenazas estaremos en posibilidad de
establecer objetivos estratégicos que a través de planes de
acción nos permitan consolidar fuerzas, atacar debilidades,
aprovechar oportunidades y evitar amenazas. Viendo siempre la
viabilidad de la organización en el futuro de largo plazo.
En medio de un mar de aguas turbulentas se escuchan y cada vez
mas fuerte voces que piden:
rumbo.... rumbo....rumbo.
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