Linc Group

   Lo mejor en articulos para oficina   
  Home | Servicios | Publicidad | Comunidad | Entretenimiento | Directorio | Enlaces | NextelEnglish
Búsqueda Mapa del Sitio Comunicate

Nuestros Escritores

  Jose Luis Balderas
  Marco Antonio Garza
  Baltazar Vilchis
  Gustavo García
  Juan Jiménez
  Mario Vázquez
  Ignacio Lee

 

Artículos de este Mes

"Tiempos Dificiles"
Por el Padre Jose Luis Balderas

           Todo comenzó en aquellos tiempos en los que Cristo vivió entre nosotros. El gran predicador y hacedor de milagros atrajo grandes multitudes. Parecía un gran triunfador. Era la moda el ser visto con él.

Pero entonces un buen día la gran ola se vino en contra. Su predicación  pedía, es más, exigía fe en él como hijo de Dios que podía darse a sí mismo en alimento bajo la forma de pan y vino. Eso era muy difícil de admitir. Muchos no pudieron ni quisieron aceptarlo así que simplemente lo abandonaron. Hasta el mismo Jesús se preguntaba si sus más cercanos seguidores lo abandonarían también.

Esta es una historia que se ha repetido una y otra vez y seguía repitiéndose desde los tiempos  de Cristo. La Iglesia ha gozado periodos de popularidad y de prestigio. Es el lado bueno que quisiéramos que siempre continuara. Pero a veces la ola se hace contraria. Las persecuciones o el sufrimiento han significado que sólo los muy cercanos a Jesucristo son los que permanecen fieles.

Nuestros tiempos son de reto y cruz especialmente para los jóvenes. La doctrina de la Iglesia no está de moda como alguna vez lo fue. Las diatribas contra los valores cristianos están a la orden del día. Y es que las enseñanzas de Jesucristo exigen justicia para todos, cuidado para los desposeídos, respeto a la vida en todas sus formas, generosidad y fidelidad en nuestras relaciones. En suma, se pide una gran fe en Jesús como Señor de todos los aspectos de la vida. Algunos encuentran este mensaje y su práctica muy difícil de seguir y deciden desertar. 

Igual que Jesús dijo a Pedro, en aquellos momentos difíciles, también nos lo dice a nosotros: “Tú también quieres dejarme?” Ojalá nuestra respuesta sea la misma que Pedro dio en esa ocasión: “A quién iremos Señor? Sólo Tú tienes palabras de vida eterna.”

 

 

 

 

Copyright © 1995-2005 Global PCNet S.A. de C.V.   Todos los derechos reservados


................... ...................... ........................ ..................... ................... ................... ...................... ........................ ..................... ................... ..... ..... ..... ..... ..... ...