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"Tiempos
Dificiles"
Por el
Padre Jose Luis
Balderas
Todo comenzó en aquellos tiempos en los que Cristo vivió entre
nosotros. El gran predicador y hacedor de milagros atrajo
grandes multitudes. Parecía un gran triunfador. Era la moda el
ser visto con él.
Pero
entonces un buen día la gran ola se vino en contra. Su
predicación pedía,
es más, exigía fe en él como hijo de Dios que podía darse a
sí mismo en alimento bajo la forma de pan y vino. Eso era muy
difícil de admitir. Muchos no pudieron ni quisieron aceptarlo
así que simplemente lo abandonaron. Hasta el mismo Jesús se
preguntaba si sus más cercanos seguidores lo abandonarían
también.
Esta
es una historia que se ha repetido una y otra vez y seguía
repitiéndose desde los tiempos
de Cristo. La Iglesia ha gozado periodos de popularidad y
de prestigio. Es el lado bueno que quisiéramos que siempre
continuara. Pero a veces la ola se hace contraria. Las
persecuciones o el sufrimiento han significado que sólo los muy
cercanos a Jesucristo son los que permanecen fieles.
Nuestros
tiempos son de reto y cruz especialmente para los jóvenes. La
doctrina de la Iglesia no está de moda como alguna vez lo fue.
Las diatribas contra los valores cristianos están a la orden
del día. Y es que las enseñanzas de Jesucristo exigen justicia
para todos, cuidado para los desposeídos, respeto a la vida en
todas sus formas, generosidad y fidelidad en nuestras relaciones.
En suma, se pide una gran fe en Jesús como Señor de todos los
aspectos de la vida. Algunos encuentran este mensaje y su práctica
muy difícil de seguir y deciden desertar.
Igual
que Jesús dijo a Pedro, en aquellos momentos difíciles, también
nos lo dice a nosotros: Tú también quieres dejarme? Ojalá
nuestra respuesta sea la misma que Pedro dio en esa ocasión:
A quién iremos Señor? Sólo Tú tienes palabras de vida
eterna.
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