|
"Cincuenta
Años"
Por el Padre
Jose Luis Balderas
Cumplir
cincuenta años de vida matrimonial es el testimonio más cierto
que se puede mostrar sobre al amor Cristiano. Es aseverar,
contra la veleidad de los criterios modernos, que sí es posible
vivir atado a unos principios que exigen eterno amor. Qué facil
es decirlo, cincuenta años de casados, pero atrás de ello se
nos olvida que hay un inmenso mar de fidelidad y sacrificio.
El
matrimonio no es un escape a las dificultades de la vida. No es
para suavizar los malos momentos que sobrevienen a todos. No es
un sistema inteligente de proteccion en el que otra persona es
puesta entre nosotros y las penas del vivir. De hecho, esa otra
persona puede ser en realidad la fuente o motivo de más
sufrimiento nunca imaginado. La persona ideal que nosotros más
amamos en este mundo, la soñamos como la única realidad que
existe entre nosotros y nuestra completa felicidad.
El matrimonio nunca intenta ser considerado como un estado
confortable para la gente que no aspira a más. Por el contrario,
el matrimonio es una escuela difícil, que enseña a
sacrificarnos. En el matrimonio el hombre y la mujer están
constantemente confrontados con la más desagradable evidencia
de los propios defectos y pecados y por lo tanto si hay amor,
eso les anima diariamanete a arrepentirse y seguir caminando.
El matrimonio es una escuela de amor, escuela difícil, pero aún
escuela. Escuela en la que podemos tener un constante
recordatorio de cómo cambiar para amar mucho más? Ambas cosas,
cambio y amor, constituyen el reto y la belleza del matrimonio.
En consecuencia, si alguien no quiere aprender a amar, entonces
el mejor consejo sería que no se case pues de lo
contrario lo más seguro es que el éxito se le niegue. Sin
perfeccionar el amor, es muy dificil alcanzar el éxito
matrimonial
San Pablo nos dice, que el amor de uno para con otro tiene que
ser un reflejo del amor de Cristo por su Iglesia. Y sabemos bién
que ese amor lo llevó hasta la muerte. Por lo mismo a la pareja
se les pide amarse uno al otro sin importar las grandes
dificultades que sobrevienen durante el matrimonio. Todo esto
elimina la falsa teoría de que el matrimonio es tan sólo un
estado pleno de felicidad y placer. Este ideal tiene que ganarse
con mucho sacrificio y mucho amor.
|