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"Tiempo de Cuaresma"
Por el
Padre Jose Luis
Balderas
Todo
mundo sabe que con el Miércoles de ceniza da comienzo el
tiempo Litúrgico de la Cuaresma. Las cenizas que se usan para marcar
nuestras frentes tiene tantos significados como el número de
personas que las recibenn. Y en realidad es un número muy
significativo de quienes se acercaron a recibirlas.
Con frecuencia criticamos a aquellos que se aparecen para tomar
la ceniza y luego desaparecen por el resto del año. Tal vez
muchos que vienen a la ceniza lo hacen impulsados por un
habito de su pertición. O tal vez para otros las cenizas
signifiquen como un talismán, o algún signo que da buena
suerte. Como quiera que sea no hace mal el recibirlas.
Es cierto que hay un algo de supertición en este gesto de las
cenizas, pero también es cierto que hay un sentir instintivo
dentro de nosotros que nos susurra: "Cuaresma es un tiempo
para volver a empezar, un tiempo para morir a malos hábitos,
actitudes y adicciones que nos tienen prisioneros. Tal vez este
sentir nos motive por un instante, pero un instante es mejor que
nada.
Cierto es también que muchos que vienen ese día por ceniza,
vagan errantes por la vida. Pero podemos percibir en ellos una
chispa de esperanza, un tímido deseo de olvidar el pasado y
empezar de nueva cuenta. Pensemos también en los inumerables
cristianos que ni siquiera se aparecen para la marca de las
cenizas. Se habrán dejado vencer por la falta de esperanza? Se
encontrarán perdidos en el mar de la desesperación?
Cuaresma es una oportunidad para clamar por misericordia y
perdón. No sabemos cuán seguido Dios ha escuchado nuestros
gritos y ha humedecido nuevamente nuestros corazones hechos ya
tierra seca. Cuántas veces no nos habrá invitado a que
regresemos a la casa que un día abandonamos?
Aún cuando el tiempo es muy precioso para perderlo, no se debe
pensar que lo ya perdido no se puede más recobrar. El hijo
pródigo en un momento dado pensó en su corazón: "Me
levantaré y volveré junto a mi Padre." Y dicho y hecho,
se levantó y comenzo el camino de regreso al Padre.
Que grandiosa oportunidad es la nuestra al estar en este tiempo
de Gracia. Podemos emplear estos días para acercarnos a Dios,
para conocerle un poco más cerca y tratar de ser como El. Tal
vez sea mucho pedir. Pero cuánto el Señor ha deseado que
nosotros estemos cerca de El ! Igual que le dijo a Israel mucho
tiempo atrás, nos lo dice a nosotros hoy: "Regresa a Mi
con todo tu corazón."
Los profetas anunciaron que el arrepentimiento, el ayuno y la
oración eran los caminos propios para regresar al Padre. Al
retomar estas prácticas durante este tiempo de cuaresma, lo
hacemos no sólo por propia disciplina. Dios nos llama a estas
prácticas porque nos pueden ayudar a abrir nuestro corazón y
nuestros pensamientos a lo espiritual y trascendente.
Hoy tenemos aún la oportunidad de reponernos de las pédidas.
Dios es un Dios de segundas oportunidades, Dios es un Dios
de misericordia. Todo lo cual sucita en nosotros una pregunta
práctica: Cómo podremos responder, en los albores de un nuevo
siglo, y de una manera concreta, a la invitación que Dios nos
hace de regresar a El? Sin duda que una respuesta positiva
tendrá como resultado nuestra conversión.
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