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" CERA
DE ABEJA"
Por el Padre
Jose Luis Balderas
¿Han
visto alguna vez un panal de abejas?
Muchos zoológicos los tienen en cajas de cristal para
que les podamos ver, sin ningún peligro, la increíble
actividad de las abejas. Los poetas Cristianos comparan la
iglesia a un panal de abejas, en donde cada uno, se supone,
trabaja en conjunto por el bien común. Un panal de abejas
fallaría si su razón de ser fuera: cada abeja trabaje para
si. El individualismo y el egoísmo destruyen también la
sociedad humana.
Unos
órganos especiales en el cuerpo de las abejas crean la cera que
usan para construir su panal. Cuando quemas una vela de cera de
abeja, es como estar usando la energía recogida por las abejas
de las flores, la que a su vez han recogido del sol. La llama de
una vela es tan simple y a la vez tan maravillosa. Es también
muy peligrosa, como muchas otras cosas tan simples como
maravillosas.
Los
poetas Cristianos han escrito que los bautizados son como velas
ardiendo. Para que una vela arda, la cera tiene que ser
consumida también. Como un panal de abejas, una vela es un
signo de auto sacrificio, de lo que nosotros damos de sí mismos
para el bien de uno para otro. Tal es la razón por la que los
cristianos encienden las velas durante el tiempo de oración.
En
la iglesia durante estos 50 días de Pascua, una gran vela está
puesta justo al frente, en el altar. Llamamos su luz la luz
de Cristo y su llama la llama del Espíritu Santo. A
los recién bautizados se les da sus velas que son encendidas del Cirios Pascual. A ellos se les
dice que caminen como hijos de la luz.
La
vela Pascual fue como el pilar de fuego que guió a los
Israelitas fuera de la esclavitud en Egipto y les llevó a la
tierra prometida. ¿Hacia dónde el fuego de Dios te está
guiando a ti? |