Rechacemos
las tentaciones
Por Marco Antonio Garza
Jesús
acepto las tentaciones que con maldad lucifer le puso
siendo estas las de mayor fuerza que a nuestro ser carcomen
tentándolo con el hambre, la carne y el poder y riquezas le
propuso
y son estas mismas las que ahora sin misericordia nos consumen.
La
falta de alimentos por doquier se palpa y ay es problema mundial
azotado sin piedad a los más débiles a quien Dios mas quiere
pero aun el mas dañino padecimiento es la falta del pan
espiritual
y Dios dice, el que su cuerpo come y su sangre bebe vida eterna
le confiere.
La
debilidad de nuestra carne a cada momento a Jesús ofrende
la apatía, el sexo, droga, libertinaje y el desamor hacen que
nos ahoguemos
debiendo volver de nuevo al divino sendero del amor que a uno se
comprende
pero Jesús esta presto a tomarnos en sus brazos si caminar no
podemos.
La
opulencia, el poderío, la idolatría es del demonio su
fortaleza
ya que sin mucho esfuerzo a los incautos a su dominio lleva
debiendo estar alertas y rechazar heroicamente la tentación
perversa
usando la palanca divina de Jesús, Maria y el Espíritu Santo
que nos eleva.
Recapacitemos
y volvamos al buen camino.
Te saluda
cordialmente
desde Nuevo Laredo
Tamaulipas, México
Marco A. Garza Longoria
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