"Buenos Días te de
Dios"
Por Marco Antonio Garza
Fue
ese día inolvidable en que empezaba a amanecer,
yo emprendía
la nueva jornada hacia el deber,
al
salir de mi hogar y con la prisa de los tiempos daba
me tope
con un venerable anciano que su borrico jalaba,
el cual me dió
una gran lección que en mi vida olvidaba
muchas gracias, sabio
viejo, muchos años te de Dios.
Le
salude inconscientemente y como rutina diaria
sin tomar
en cuenta la lección que de el recibiría,
ya que desde ese
afortunado día mi pensar cambio,
pues al darle los fríos y
rutinarios !Buenos días,!
el venerable anciano con amor, cariño
y alegría, contesto
!Buenos días querido amigo, buenos Días
le de Dios!.
Tal
fué el impacto en mi ser que jamás olvidare
ya que el concepto
de mi existencia otro sesgo le daré
al
ser supremo nunca tomado en cuenta
había y desde entonces con
la sonrisa en mis labios lo trataría
y
con el corazón sincero siempre su mano estrechare
al prójimo
sea este quien sea saludarlo cada día!
Buenos Días querido
amigo, Buenos Días te de Dios!.
Por mas lucha que he hecho de diario y constante
de ese
venerable viejo en su borrico volver a encontrar
para
que de sus conocimientos sabios nutrirme
en adelante
y así mi vida tan de prisa y vana tratar de
alejar,
mas
todo ha sido inútil y
en vano y lo dejare de buscar
y ojalá que de nuevo en la otra
vida, nos volvamos a juntar.
Te saluda cordialmente
desde Nuevo
Laredo, Tamps. México
Marco Antonio Garza Longoria.
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