"El
Pescador"
Por Marco Antonio Garza
Pescador
lanza a diario tus amorosas y potentes redes
Hacia las turbulentas olas que se vuelven incontrolables
y atrapa a; hombre pez que nada sin rumbo y con pies
endebles
súbelo a tu barca volviéndolo a Jesús y dale fe y esperanza
y su carne sea de alimento, y al hermano débil inyectarle
fortaleza
sin que te importe que tu labor y esfuerzo nunca tenga
recompensa.
Hagamos
a un lado nuestro egoísmo y procuremos con amor trabajar
en este campo tan fértil y que dios al cien por uno sabrá
premiar
dándonos satisfacciones, paz interna y de felicidad la vida
llenar
y los frutos obtenidos de inmediato los empezaremos a palpar
y que con nuestro tesón y esfuerzo a un hermano triste podremos
ayudar
fortaleciéndonos con la ayuda de Jesús de nuevo volver a
empezar
Pesca
y cuando tu barca se encuentre ya vacía y ya nada mas que dar
y tu cuerpo se empiece a debilitar y por el esfuerzo cansar
deja tu barca en el puerto llevando tus remos y las redes a
guardar
y emprende el retorno alegre feliz y contento a tu sagrado hogar
con la plegaria hacia el cielo dando gracias y en un celestial
cantar
preparándonos para el nuevo día pero satisfechos a
descansar
Hoy
y ¡ya! Sube a la barca, toma los remos lanza tus redes al
mar
y rescata al hombre, ponlo en manos de ¡Jesús! Y enséñalo a
amar.
Te saluda
cordialmente
desde Nuevo Laredo
Tamaulipas, México
Marco A. Garza Longoria
|