"MIS
VIEJOS, MIS QUERIDOS VIEJOS"
Por Marco Antonio Garza
Han
pasado ya 14 años desde que se alejaron de nosotros y de este
mundo, ahorita seguro quiero estar de que gozan en la eternidad
la compañía del todopoderoso.
Tu
y tu mama cargaron en sus sagrados hombres el enorme peso de
formar una familia cristiana de 12 hijos, y que con gran y
modesto orgullo siempre establecieron que nunca habían recibido
mas que satisfacciones y felicidad de todos nosotros, cosa que
los 12 les estamos profundamente agradecidos, pero al menos yo y
mis once hermanos no nos sentimos satisfechos de haber cumplido aunque fuera en parte de lo tanto que nos dieron
pues fueron 400 años en total lo que tuvieron que dedicarnos
las 24 horas del día por 25 años de cada uno de nosotros que
si se multiplican por 14, 12 hijos, mi madre y de el propio
suman catorce personas que dependimos económicamente, material
y moralmente, por alrededor de 25 años que fueron los que nos
entregaron antes de soltarnos a volar por nuestra propia cuenta
y sin embargo ahí no termino su gloriosa misión sino que después
siguieron dándose fe, calor humano, aliento y un gran amor
sobre todo y nunca se cansaron de protegernos hasta sus últimos
días.
Si
nos ponemos a recapacitar que ingratos hemos sido. Y ojalá que
las actuales generaciones que aun tienen el privilegio de contar
con sus padres vivos, analicen, piensen y actúen para que en
vida le sepan dar alegría de recibir no nadamás en el día
del padre y día de la madre un recuerdo de lo tanto
que nos dieron, sino que siempre sepamos demostrarles nuestro inmenso amor haciéndolos con hechos y por que no con
algo tangible y justo, una caricia, un abrazo, un beso y nuestro
amor y veremos que brotan de sus ojos lagrimas de inmensa alegría.
Queridos
hijos hagamos un lado el corazón de piedra y convirtámoslos en
corazón de carne. Como el que nos ofrecen diariamente Jesús
y María y que en esta conmemoración del padre y la madre
sea para cada uno de nosotros y en este año 1994, año
internacional de la familia como un nuevo amanecer en
nuestros hogares, sin dejar, nunca. Al único, sincero y leal
amigo Jesús.
Mis
viejos, mis queridos viejos les pido que desde el cielo, no nos
abandonen, aunque materialmente se han ido, que siempre los
recordamos con infinita gratitud, sus 12 hijos en especial en
este su día.
Te saluda
cordialmente
desde Nuevo Laredo
Tamaulipas, México
Marco A. Garza Longoria
y
los 12 de la prole
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