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La idea es
olvidarse de la maraña de cables que cuelga tras el ordenador, en
casa o en la oficina, y sustituirla por una red inalámbrica capaz
de conectar un ordenador con varios periféricos (impresora, escáner...)
o diversos equipos entre sí. WLAN o Bluetooth son los dos estándares.
EN
LÍNEA
Un futuro de casas sin cables
Parecen
rabiosamente novedosas, pero las transmisiones inalámbricas no lo
son tanto. Cualquier mando a distancia para la televisión o el
garaje envía o recibe información basándose en los mismos
principios físicos que los teléfonos móviles. Es la evolución
de la técnica en varios ámbitos, lo que está haciendo que las
ondas electromagnéticas se conviertan en el medio con mayor
crecimiento y desarrollo para las comunicaciones en red de los próximos
años.
Estándares
como
Bluetooth y los de las redes WLAN son normas ampliamente aceptadas
que ya están acercando la conectividad inalámbrica a nuestros
entornos de trabajo y a nuestras vidas en general.
Bluetooth es un estándar de comunicación inalámbrica diseñado
inicialmente en 1994 por dos técnicos de Ericsson Telephone. En
julio de 1999 se aprobó la versión 1.0 y ya están apareciendo
en el mercado los primeros productos basados en la 1.1, versión
que resuelve problemas de consumo eléctrico, con respecto a la
anterior. Bluetooth establece un sistema de comunicación para las
redes de área personal (Personal Area Network, PAN) con un
alcance previsto de unos 10 metros en condiciones normales y hasta
100 metros con los llamados Puntos de Acceso (PA). La velocidad de
transmisión nominal para la versión 1.0 es de 1 Mbps la
siguiente llegará a 2 Mbps, aunque en la vida real andarán
siempre por debajo de los nada despreciables 700 Kbps. Con su
capacidad de conectar con varios aparatos simultáneamente, su
misión principal será la de librarnos de las marañas de cables
diversos que nos rodean en nuestra red de casa o la oficina. En
lugar de cables las ondas electromagnéticas nos permitirán la
comunicación sin barreras.
CON EL MÓVIL. También
nos proporcionará una conexión con el móvil, con el que automáticamente
podremos entrar en Internet sin necesidad de sacar siquiera el teléfono
del bolsillo y, como es lógico, poco a poco aparecerán nuevos
dispositivos y aplicaciones a medida que el mercado evolucione y
los consumidores conozcan esta tecnología.
Las previsiones de ventas de dispositivos Bluetooth en el mundo
son de 93 millones de unidades en este año, 250 millones en 2002
y 700 millones en 2005.
Para
que la compatibilidad sea la deseada y se cumplan los pronósticos,
técnicamente hubo que elegir para Bluetooth una frecuencia de
transmisión especial, basada en una de las denominadas bandas ISM
(Instrumentation, Scientific and Medical), concretamente la de los
2.4 GHz.
Por otro lado, el entorno de redes de área local inalámbricas
(Wireless Local Area Network, WLAN) está dominado por la 802.11,
una norma internacional que proporciona una conexión de hasta 2
Mbps. Muchas de sus características funcionales son semejantes a
las descritas para Bluetooth y también trabaja sobre la banda ISM
de 2.4 GHz.
Para
convertir este estándar en algo realmente útil se definió la
revisión 802.11b en febrero
del
año pasado, estableciendo una velocidad nominal de hasta 11 Mbps
aunque en la práctica se quedan en alrededor de 6 Mbps.
Mientras que con Bluetooth los Punto de Acceso (PA) son una opción
cuando queremos darle mayor cobertura a los dispositivos, en el
caso de la 802.11 son absolutamente imprescindibles. A modo de hub
inalámbrico, cada Punto de Acceso puede dar servicio a 20 equipos
o más. La cantidad está limitada físicamente por el uso
del
ancho de banda total, y dentro de una misma zona pueden coexistir
hasta tres puntos de acceso sobre tres canales diferentes
. El alcance de las redes
802.11b es de unos 100 metros en interiores y de hasta 300 metros
en espacios abiertos.
La instalación de una red inalámbrica 802.11b es sencilla. Se
coloca un punto de acceso en la zona que queramos cubrir, lo
conectamos a la alimentación de red y si queremos, también
podemos integrarlo con una Ethernet cableada a través de una
conexión 10/100. Después se instala el software y se procede a
configurar el punto de acceso mediante SNMP, Telnet o desde un
simple browser. Cada ordenador que queramos comunicar con la red
deberá contar con una tarjeta 802.11b, normalmente disponibles en
formato PCMCIA.
Una gran ventaja es la compatibilidad, ya que tanto los PA
como
las tarjetas pueden ser de cualquier fabricante. Con respecto a
los precios, entre todos los componentes de la red WLAN, el Punto
de Acceso es lo más caro. Su precio oscila entre las 322.76 Dlls
y las 1,075.77 Dlls. |